Páginas: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 ... 98 >>
¿Dos años ya?
SÃ, dos años ya.
Fue un diecisiete de agosto, el de 2008 para más datos, cuando los platenses se encontraron por primera vez, imprevistamente, todos esos CDs tirados por la calle, con esa invitación tan enigmática, “LLEVAME". Dentro los esperaba algo que probablemente no hubieran buscado: arte. PoesÃa, narrativa, fotos y dibujos producidos por un puñado de artistas talentosos (bueno, también habÃa material mÃo, pero en fin), todo en torno al concepto “Agujeros".

Con los meses iban a venir otros números: “Ruido", “Andar", “Juego". Iban a aparecer también en Capital, el Gran Buenos Aires, General Roca, San Rafael y Minatitlán. El plantel de colaboradores (gente desinteresada y maravillosa) iba a ir creciendo, igual que la diversión.
Hoy, Sismo Trapisonda cumple dos años en plena preparación de su quinto número, que aparecerá, como siempre, quién sabe cuándo y por dónde. Sirva este post no sólo como pequeña celebración, sino también como agradecimiento a todos los colaboradores, a quienes no voy a nombrar porque son muchos y cometerÃa algunos olvidos, pero a quienes pueden conocer yendo directamente al archivo digital y sumergiéndose en su material.
Y a los lectores, por supuesto.
¡Chin chin!
Faltaban casi treinta años para que yo naciera y las probabilidades indican que vos tampoco habÃas nacido. Quiere decir que tanto vos como yo y la mayorÃa de la gente hemos vivido siempre en un mundo de una fragilidad irreversible. Desde aquel seis de agosto de 1945, hace hoy sesenta y cinco años, estamos condenados a la inseguridad más radical. No hay manera de saber si el mundo tal como lo conocemos durará mucho tiempo o si, en un minuto cualquiera, todo terminará en una andanada universal de furia radiactiva. El lanzamiento de la primera bomba atómica sobre Hiroshima marcó a la Humanidad con el sello de la incerteza: ya no podemos dar por sentado que seguiremos, como especie, existiendo. Todo (la historia, el arte, la polÃtica, Internet, los chistes, el amor, el desayuno) puede terminar rápida y brutalmente por iniciativa de algunos humanos. Es asÃ; es el mundo que tenemos.
No hay vuelta atrás. El dominio del átomo es el conocimiento que nos condena, el gusto de la fruta del jardÃn del bien y del mal. Podemos desarmar todas las armas nucleares, pero igualmente sabrÃamos cómo volver a fabricarlas. Ya nunca estaremos seguros.Hiroshima: 140.000 personas muertas. Nagasaki: 80.000 personas muertas. El ataque fue lanzado por el único paÃs que poseÃa en ese momento armas de destrucción masiva; el único, cabe recordarlo, que las ha utilizado en una guerra en toda la historia humana. La nación que señala y ataca preventivamente a otras porque parecen tenerlas es la misma que conserva el mayor y más destructivo arsenal atómico en el planeta. La que podrÃa borrarnos del mapa a todos.
Es el horror detrás de todo, la mancha eterna que el odio ha dejado en nuestro futuro para siempre. Vivimos al margen de ese horror, pensando en él cada tanto (cada seis de agosto, por ejemplo), y nuestras vidas poco tienen que ver con él, excepto que existe la posibilidad de que estalle en cualquier momento, sin contador, sin override, sin nada que podamos hacer para evitarlo.
Que duermas bien y tengas un buen fin de semana.
... el DÃa del Niño. ¿Qué pensás regalar?
Esteee... *cof* *cof*
(Ah, ¿todavÃa no estás convencido/a?)
“Che, ¿cómo es eso de la relatividad? ¿Por qué el tiempo pasa distinto si viajás a la velocidad de la luz?”
“Porque la luz es más rápida que el tiempo.”
“Mirá qué raro este reloj, tiene números romanos pero en vez de IV dice IIII. ¿Por qué será?”
“Es mejor asÃ, tiene más valor el reloj porque quiere decir que es muy antiguo y en la época que lo hicieron no se sabÃa bien cómo era la numeración romana.”
“Che, ¿López no viene hoy?”
“Se tomaba la semana.” (Entra López, tarde, pero dispuesto a cumplir con su jornada laboral.)
“Hey, acá dice briefcase, ¿sabés qué significa?”
“Caso resumido.”
Todos estos son ejemplos reales de una plaga que contamina los ambientes y las relaciones humanas. Personalmente he conocido a una persona que estaba afectada en forma crónica y terminal de esta enfermedad tan insidiosa, pero todos hemos sido testigos de algunos casos de mayor o menor severidad. El mal parece atacar principalmente a los centros de lenguaje del cerebro y consiste en la absoluta imposibilidad de contestar “No sé” a cualquier pregunta.
Subjuntivo tira la piedra y yo me prendo: CAMPAÃA “VALE DECIR NO SÃ".
A partir de ahora, este blog se suma orgullosamente a la campaña, con una leyenda y un link ubicados en la columna de la derecha. E invita a todos sus lectores a hacer lo mismo.
Acabemos con esta enfermedad que corrompe y diluye los lazos sociales y personales.
POR UNA INFORMACIÃN VERAZ.
POR UNA COMUNICACIÃN TRANSPARENTE.
POR UNA IGNORANCIA RESPONSABLE.
VALE DECIR “NO SÔ
¡Claro que vale!
Comentaron