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Vía Listao llego a la versión 4.0 de Did you know?, dedicada a la convergencia digital de medios.
Did you know? es una serie de videos informativos, entretenidos y... perturbadores sobre la vida en la tecnosfera. El primero, así como sus dos continuaciones, era una actualización de Shift happens, un trabajo de Karl Fisch que revelaba estadísticas impresionantes sobre población, empleo e inversión en nuevas tecnologías y se centraba luego en el crecimiento de la producción y el consumo de información y la capacidad de cómputo. (Una frase famosa de ese informe: "Actualmente estamos preparando a los estudiantes para trabajos que aún no existen, usando tecnologías que aún no fueron inventadas para resolver problemas que todavía no sabemos que son problemas.")
Después de ver el video es imposible negar que las cosas ya no son (para nosotros, periodistas, y para el resto de la gente) como eran hasta hace unos pocos años. La orientación del informe es transparente: llama a aceptar e incorporar las nuevas realidades, a aprender a moverse en un mundo en el que Facebook, MySpace y YouTube convocan a 25 veces más gente que los sitios Web combinados de las principales cadenas de televisión (pero ¿y las audiencias de las propias transmisiones de esas cadenas?). Sin embargo, poco o nada dice de la manera de afrontar los obstáculos que esas nuevas realidades imponen a los productores de contenidos masivos (es decir, a nosotros). También omite mencionar que los medios masivos, orientados a grandes públicos, son todavía la columna vertebral informativa de la sociedad.
En efecto, los medios tradicionales siguen siendo los que fijan la agenda y crean opinión. Hay una estructura montada, una que requiere mucha gente y mucho dinero, que las redes sociales y los medios en línea no han podido reemplazar hasta ahora (por ejemplo: de los dos ejemplos que menciona el video en referencia a Twitter, el impacto de la muerte de Michael Jackson en la Red fue subsidiario de la cobertura a través de la televisión fundamentalmente, y los reportes sobre las elecciones en Irán, borradas del mapa rápidamente por aquella otra noticia, fueron una valiosa adición a lo que los medios masivos ya estaban haciendo para hablar del tema, y que era reflejado en las redes sociales a medida que se producía y liberaba por los canales habituales). El bombardeo de datos es abrumador y se puede decir que, ciertamente, las cosas están cambiando para todos. Pero aliento una lectura no ingenua del video: ante la constatación de esa verdad, lo que hay que ver es no sólo cómo mantenemos o creamos un modelo viable de negocio para seguir informando a la sociedad, sino cómo resguardamos presupuestos básicos del periodismo (multiplicidad de fuentes, investigación exhaustiva, selección de lo relevante) en un mundo en que la variedad, la velocidad y la levedad son el signo de los tiempos.
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