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Archivos para: Febrero 2012

11.02.12

Permalink 11:42:00, por Sebastián Lalaurette Email , 228 palabras   Spanish (ES) utf8
Categorías: mis textos

"Leteo", un poema

En la edición de esta semana de la revista ñ el artículo de tapa (escrito por Andrés Hax) se ocupa de la impermanencia esencial de los archivos digitales, de las dificultades de recuperar la información producida hace tan sólo unos pocos años y del peligro de que nuestra era sea considerada “oscura” por los historiadores futuros. Recordé, al leerlo, este poema que había escrito hace un par de años. Lo comparto ahora, porque cualquier excusa es buena.


Leteo

Los Antiguos dejaron su cultura en
montañas de papel corruptible
que el tiempo consumió en un suspiro,
palabras al viento, sus sonrisas
descoloridas y después nada:
polvo al polvo, donde ahora duermen.

También dejaron estas finas cajitas de plástico inservible
con extraños caracteres imposibles de descifrar,
unos discos capaces de decirlo todo
y sin embargo frágiles, fugaces.
Nada por aquí tampoco.

Y luego se abandonaron a la música.
Pusieron sus palabras en el aire y las dejaron correr,
y la corriente se hizo densa y saltaron dentro.
Nunca nadie había escrito tanto. Seguro que estaban seguros
de la eternidad, de dejar huellas eternas.
Pero todo se apagó.

¿Cómo eran? No lo sabremos.
Apenas llegamos a conocer a sus abuelos, a sus padres.
Ellos, en cambio, no dejaron rastro alguno.
Amaban escribir, pero la historia de sus vidas se ahogó en un río
eléctrico, un río de códigos
perdidos para siempre.

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07.02.12

Permalink 18:07:00, por Sebastián Lalaurette Email , 146 palabras   Spanish (ES) utf8
Categorías: mis textos

Dos humildes poemas en un gran blog

Hay muchos espíritus generosos y gentiles en el mundo. Uno de ellos es el de Pedro Donangelo, que hace años mantiene un blog, El poeta ocasional, en el cual bien vale la pena sumergirse. La incansable labor de Pedro en la selección de poemas de aquí, de allá y de todas partes garantiza que todo amante de la poesía pueda encontrar ahí, de continuo, excelente material.

Si no fuera porque Pedro, generoso y gentil, acaba de publicar dos poemas míos. Se desvió, así, del camino de la excelencia, pero ahondó en el de la amabilidad, por lo que le estoy agradecidísimo. Señoras, señores, soy ahora un pelagatos entre genios.

En serio, pasen y lean. “Acero” y “Laurasia” son las dos obritas con las que contribuí, pero hay más, mucho más, en este blog no tan ocasional como promete su título, que debería haberles recomendado mucho antes.

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05.02.12

Permalink 13:12:00, por Sebastián Lalaurette Email , 253 palabras   Spanish (ES) utf8
Categorías: textos de otros

Quedarse o salir

—Tengo ganas de escuchar un cuento —le dije a Cristina. Y ella, mientras miraba por la ventana, y luego de aclarar que sería un cuento todavía no escrito, sólo pensado, empezó a contar:

—Hay un hombre en una cabaña, que está muy triste porque está muerto: espera que lo vengan a buscar. Es un viejo cazador. La cabaña es lo único que le queda de la vida. Afuera hay paisajes de selva o de mar, montañas de picos agudos, bosques de troncos azules y copas plateadas, lagos insondables, nubes viajando al ras del suelo. Pero el hombre sabe que todo aquello pertenece a la muerte, y no sabe si elegir todo eso o su pobre cabaña, que pertenece a la vida, y en la que le quedan algunas cosas muy queridas. Primero cree que alguien lo va a venir a buscar; después tiene la certeza de que es él el que debe salir. Amigos y familiares muertos antes que él golpean sonrientes las ventanas. Él los mira con extrañeza, detrás del vidrio empañado; le parece que los otros flotan, como si la cabaña estuviera en el fondo del océano. Por último se despide de todas sus cosas, en una ceremonia final a la vida; se despide de lo único que le ha quedado de su paso por la tierra. Y sale de la cabaña llevando en el bolsillo una cruz de plata que había pertenecido a su esposa, muerta hacía mucho tiempo, y una flor.

—Pablo de Santis: El Palacio de la Noche
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