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Soy Sebastián Lalaurette, escritor y periodista (acá tenés mi curriculum). Tengo dos libros publicados (uno, dos), escribo poemas y cuentos y siempre estoy luchando con una o más novelas inconclusas. Vivo en La Plata, donde dicto el taller literario Sangría Francesa. El blog que estás leyendo es el segmento "literario" del multiblog There's a place; si querés pispear los otros rincones, donde también hablo de política, arte, periodismo, cine y peces espada, hacé clic acá.
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El síndrome Kathy Bates

27.07.09

Permalink 00:44:39, por Sebastián Lalaurette Email , 579 palabras   Spanish (ES) utf8
Categorías: blogoverso, escritores, géneros, general, leer

El síndrome Kathy Bates

En su siempre interesante blog, que se incorpora en este preciso momento a la lista de links de la derecha (de la que por problemas técnicos han desaparecido algunos; no se enojen si estaban y no están, más bien avísenme por mail así los repongo), la bella Sonia traduce un artículo referido a esa especie de sentido de propiedad que en un punto u otro sentimos los que nos hemos apasionado con alguna saga (serie de libros generalmente de temática fantástica o de ciencia ficción). El artículo original pertenece a Nancy Johnson, una blogger anglosajona, y no dice mucho más de lo que señala Sonia en los párrafos precedentes a a su traducción.

La pregunta que se hacen Sonia y Nancy es hasta qué punto los fans de una serie de novelas tienen algún derecho a esperar de un autor celeridad para completarla o un nivel mínimo de calidad tras la larga espera para la salida de un nuevo volumen. Johnson incluso cuenta que un lector de la Canción de hielo y fuego (Song of ice and fire), de George R R Martin (no confundir con el otro George Martin que fuera productor de los Beatles), le escribió un mail a Neil Gaiman (también autor de más de una saga con miles o cientos de miles de fans, como Sandman o The Books of Magic) para hacerle exactamente esa pregunta. Por decoro, la blogger no transcribe la respuesta literalmente, pero nosotros podemos ir a la fuente y leerla. Aquí el fragmento relevante:

George R.R. Martin is not your bitch.

Es decir: George R R Martin (el autor de la Canción) no es tu puta.

La respuesta completa de Gaiman es bastante más larga y articulada y vale la pena leerla (basta cliquear en el link relevante —y saber inglés— para verificarlo), pero el punto básico es ése: ser fanático de una serie de novelas fantásticas, como pueden ser las Crónicas de Narnia de Clive Staples Lewis, El Señor de los Anillos de J R R Tolkien, La Torre Oscura de Stephen King o las historias de Mundodisco de Terry Pratchett, no le da a uno ningún derecho para exigirle nada al autor. Puede molestar, sí, pero nadie firmó nada, así que… a llorar a la iglesia.

Hasta ahí, lo obvio, por duro que suene. Pero me gustó el enfoque que eligió Sonia para presentar la cuestión: “Sagas inconclusas… o de cuando hubieras sido capaz de asesinar a un escritor por no publicar nuevo libro de la saga X”, se titula su post, y no pude menos que pensar en Annie Wilkes, la protagonista de Misery, esa película tan inquietante en que la fanática del escritor llega a la tortura y el intento de asesinato por la furia que le produce que éste no haya cubierto sus expectativas con el final de una serie de novelas.

Así que ahí está: el síndrome Annie Wilkes. Pero no, no puedo resistirme a llamarlo el síndrome Kathy Bates. La actriz que hizo el personaje pasó a la historia en ese papel, ese cuerpo rollizo, esa cara poco agraciada capaz de pasar de la adoración a la furia en menos que canta un gallo. Algo que parece caracterizar de modo general a los que (como yo, claro) se entusiasman tanto con el universo creado por un escritor que viven en un estado de permanente ansiedad hasta que sale el próximo volumen.

Será Kathy, entonces, y no Annie, la que le dé nombre a esto.

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