Anoche se presentó, en el Centro Cultural Estación Provincial, el cuarto número de Pasajes, una revista literaria que nació casi en simultáneo con Sismo Trapisonda (hace un año ya) y que comparte con ella, además de la obvia inclinación a difundir la obra de artistas jóvenes y talentosos, la firma de Ariadna Pérez Ramírez.
Estuvo buena la noche, aunque la gente del Centro debería tener en cuenta que las noches de invierno requieren café o té además de cerveza, sobre todo para la gente friolenta como yo. De todas maneras zafaron con las empanadas.
Aquí, unas instantáneas de la velada. Disculpen la mala calidad de las imágenes: nunca aprendí bien a sacar buenas fotos en esas condiciones de luz. A mí denme sol y árboles y hago maravillas. Disculpen además que no haya recordado algunos nombres: conocí a toda esa gente, excepto a Ariadna, on the spot, así que eran muchos datos para retener. En contrapartida diré que a mí me llamaron Esteban y que alguien se atrevió a sostener que ese nombre es anagrama del mío.

Todo listo para la presentación. En primer plano, la mesa con ejemplares de los cuatro números de la revista.

Ariadna, Leo y otro señor cuyo nombre no recuerdo debaten sobre el estado de la literatura argentina, minutos antes de presentar Pasajes 4.

Martín (a ver quién me recuerda el apellido) inaugura la ronda de lecturas.

Enrique (apellido por favor) lee algunos poemas de la tradición oral quichua recogidos en la revista bajo el título de "Ollantay", y luego su traducción al español.

Leo Venezia introduce la segunda tanda de lecturas. Esta foto es mejor que la primera, que lo muestra al principio de la presentación, y podría haberla puesto en su lugar, pero eso hubiera sido como mentir, y son tan honesto...

Ada Saray Espiro, bailarina y periodista, lee poemas de Julia Volonté, que no pudo estar.

Eeeeh... no sé quién es esta chica que lee. Help, please.

Intermedio musical a cargo del dúo... esteee... (Comprendan que, a falta de café, estuve tomando cerveza.)

Ariadna Pérez Ramírez es MI AMIGA PERSONAL. Sépanlo.

Ada suma a sus habilidades danzariles y periodísmicas el rol de vendedora ambulante: llegó el momento de colocar algunos ejemplares de Pasajes entre el amable público. Yo compré los cuatro: los había buscado en Librería Rayuela pero, a pesar de que les figuran en stock, evidentemente los perdieron. Fuck Rayuela!(Ya sé que en la foto aparece sosteniendo un CD del dúo musical que participó de la presentación. Pero necesito que me apoyen en esto. ¿De qué lado están?)

Ariadna Pérez Ramírez lee poemas sobre gatos.

Gabriela Lago Ferrero lee algunos de sus bellos trabajos.

Leo cierra la noche. Distendidos, Ariadna, Ada y este muchacho tan agradable que no recuerdo cómo se llamaba. ¿Martín acaso?