Buenasssss...

Soy Sebastián Lalaurette, escritor y periodista (acá tenés mi curriculum). Tengo dos libros publicados (uno, dos), escribo poemas y cuentos y siempre estoy luchando con una o más novelas inconclusas. Vivo en La Plata, donde dicto el taller literario Sangría Francesa. El blog que estás leyendo es el segmento "literario" del multiblog There's a place; si querés pispear los otros rincones, donde también hablo de política, arte, periodismo, cine y peces espada, hacé clic acá.
Mayo 2012
Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
 << <   > >>
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      

Buscar

Herramientas de usuario

« La verdad sintéticaEsta noche »Post al azar

Estuvo buenísimo

13.12.09

Permalink 04:12:08, por Sebastián Lalaurette Email , 704 palabras   Spanish (ES) utf8
Categorías: revistas, eventos, fotos varias

Estuvo buenísimo

No les voy a negar que leer poesía con lo que parecía ser una muerta frente a nosotros resultaba un poco acojonante. Pero nos la bancamos.

Con éxito de crítica (este post) y público (a me costó encontrar lugar) y cosas locas (tal como estaba prometido), se concretó el viernes/sábado en La Plata la presentación del quinto número de Pasajes, la fantástica revista literaria cuya reputación ahora se ve un poquitín manchada por la presencia de un poema mío en la página diez. Para compensar la ignominia, este número de la revista es plateado.

Sí, plateado.

A los que fueron (como el amigo Pablo Roesler y su novia Lisa), muchas gracias. A los que no: ¡No saben lo que se perdieron! Miren:

A diferencia de la ocasión anterior (y creo que de las tres previas), la presentación de Pasajes 5 (en realidad, 4, porque la primera edición fue el número cero) fue una verdadera performance multiartística. A la lectura de poemas por parte de los escritores miembros del grupo (Julia Volonté, Leonardo Venezia, Gabriela Lago Ferraro, Ada Saray Espiro y Ariadna Pérez Ramírez) y de los invitados a participar en este número (Carlos Aprea, Marina Buschiazzo, Axel Jenkins, Sebastián Lalaurette y Ninoska Laya Pereira) le dio marco un espectáculo a cargo de Andrea Etchegaray, Anita Raviña, Sofía Canteli y Gastón Bravo Almonacid. El resultado fue una experiencia inmersiva en que el público participó del evento y no hubo necesidad de intervalos entre tandas de lectura. Entorno musical, proyección de imágenes y una inquietante interpretación de las artistas aseguraron un ambiente sin fisuras.

Carlos Aprea abre las rondas de lectura con uno de sus trabajos. A su lado, Ada Saray Espiro.

Detrás (o delante, según estuvieras ubicado) de las sábanas de proyección, una muchacha callada escribía versos en una cinta infinita que iba invadiendo todo el lugar.

Segunda mesa de lectura. Un servidor, entre Axel y Marina, leyendo poemas propios y tratando de no incomodar demasiado al público presente.

No recuerdo exactamente cuándo, pero en un momento aprovecharon la confusión reinante y me reemplazaron por un cyborg de Skynet™. La Rebelión de las Máquinas está en marcha.

Julia Volonté lee una de sus hermosas obras. Leo Venezia se prepara para el ataque.

Entre mesa y mesa, Andrea iba siendo despojada de capas de plástico sobre las que tanto sus compañeras como el público presente iban dejando fragmentos de escritura. Al final de cada tramo caía al suelo, en lo que sin duda era una metáfora de la periódica caída de los valores modernos, junto con los relatos que los sustentan, frente a la realidad cada vez más desnuda del consumismo y lo visual en el Occidente del tercer milenio. Al fondo, Ariadna Pérez Ramírez y Ninoska Laya Pereira participan en la cuarta y última mesa de lectura.

¿Cuál es?

Andrea y sus secuaces en el final apto para todo público (fuck!!!) del espectáculo teatral/musical/literario que acompañó a la lectura.

Leo agradece al público y va mencionando a los otros integrantes del Grupo Pasajes. De izquierda a derecha: Martín, Gabriela, Julia, el propio Leo y Ariadna. Detrás, Ada es una sombra.

Sí, la bella poetisa Amalia Gieschen estuvo ahí (de hecho, sacó la mayoría de las fotos que ilustran este post). Entablamos una competencia de consumo de alcohol, en la que (según se puede apreciar claramente en la imagen) la rubia resultó victoriosa por amplio margen.

Luego de las lecturas, el grupo musical Campesino Salvaje arremetió con varias (bastantes) piezas que hicieron de muzak para la post-presentación con cerveza y empanadas (pocas). Un digno remate enmarcado por imágenes brillantes y abstractas.

Ariadna y su novio, Mario, se revelan como una pareja inmensamente feliz.

Otra imagen de Campesino Salvaje.

Conclusiones de la noche:

  • No hay que perderse las presentaciones de Pasajes.

  • Se confirma: la revista está hecha por buena gente.

  • Cuatro pesos no es nada.

  • El espectáculo aportó un indudable plus. Sin embargo, esta vez produjo una especie de cierre que de alguna manera puede haber clausurado la posibilidad de seguir la velada con la apertura del micrófono, algo que se había dado en la ocasión anterior y que estuvo muy bueno. Para considerar, entonces, la idea de que la próxima presentación convoque abiertamente a la lectura luego del final de la performance.

  • La buena onda de la gente del Centro Cultural Estación Provincial ya es legendaria. Cuando yo presente algo, quiero presentarlo ahí.

Compartir vía   Facebook Twitter Google Buzz Menéame email