Buenasssss...

Soy Sebastián Lalaurette, escritor y periodista (acá tenés mi curriculum). Tengo dos libros publicados (uno, dos), escribo poemas y cuentos y siempre estoy luchando con una o más novelas inconclusas. Vivo en La Plata, donde dicto el taller literario Sangría Francesa. El blog que estás leyendo es el segmento "literario" del multiblog There's a place; si querés pispear los otros rincones, donde también hablo de política, arte, periodismo, cine y peces espada, hacé clic acá.
Mayo 2012
Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
 << <   > >>
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      

Buscar

Herramientas de usuario

« Baricco y los periodistasDos trapisondas premiadas
(y dos Anitas) »
Post al azar

Escuchame una cosa, Academia

07.10.10

Permalink 18:52:00, por Sebastián Lalaurette Email , 280 palabras   Spanish (ES) utf8
Categorías: escritores, mercado literario

Escuchame una cosa, Academia

¿Qué te cuesta una vez, UNA VEZ SOLA, darle el Nobel a algún escritor que yo haya leído, así no quedo fuera de las conversaciones?

Un año, un año solo te pido. ¿Tan difícil es? No sé, un Gelman, un Murakami. No te digo que te vengas a mi biblioteca a buscar los autores más oscuros. Alguno de los que se nombran siempre, o si te va un “tapado” podés agarrarlo a Berger, que está vivo todavía, ¿no?

Es fácil, no te digo que tengo la biblioteca de Borges pero algunas cositas he leído, así que no es que vas a quedar mal, no es que te doy a elegir entre Osho y Cucurto, ¿entendés? Agarrá a uno de los buenos; la cosa es que yo haya leído por lo menos UN libro suyo, un cuento, unas páginas. Es un favorcito que te pido.

Pero no. Grass. Xingjian. Naipaul. Kertész. Coetzee. Jelinek. Pinter. Pamuk. Lessing. Le Clézio. Müller. Y ahora, el insulto mayor: ¡Vargas Llosa! El latinoamericano que me vengo salteando hace décadas, ése, JUSTO ÉSE tenía que ser. Hasta me va a dar vergüenza que me pregunten qué opino del premio. Sí, Academia querida, me estás obligando a decir, cada vez que salte el tema, “No sé, no lo leí", y claro, a soportar las miradas incrédulas y las preguntas pasivoagresivas: “¿Pero cómo no leíste a Vargas Llosa?”

Y no, señores, no lo leí. Todavía. ¿Se me permite todavía el “todavía"?

Academia querida, no te digo lo que podés hacer con tu premio porque me quedan, espero, varias décadas de vida y a lo mejor un día se te ocurre dármelo a mí. Pero sólo por eso. Que conste.

Compartir vía   Facebook Twitter Google Buzz Menéame email