Sepan, señoras y señores, que yo cené (de día) en, a ver cómo decía el folleto, "the finest dining room in Europe": el salón del Old Royal Naval College (Vieja Academia Naval Real) londinense. Que la comida local no sea "the finest" es apenas un detalle.

Así fuimos recibidos en nuestra entrada a la venerable institución: por una doble fila de militares. (*shudder*)

La previa a la cena estuvo matizada por una orquesta de chicas tocando el violín en el hall de la Academia.

Cuando a uno le traen la comida así (una fila de militares y cocineros uniformados entre el redoble de tambores), espera que sea al menos moderadamente sabrosa. Pero no.
