- Que cada nota en curso tiene que empezar en una nueva hoja del cuaderno y tener título y fecha.
- Que el ritmo de trabajo lo imponen en primer lugar en clima, y sólo después los eventos de promoción y recreación, la agenda del diario y la propia lista de ideas o notas en curso.
- Que trabajar con un fotógrafo con buena onda es impagable.
- Que el grabador es imprescindible y las rutinas de desgrabar y recargar las pilas deben ser diarias.
- Que muchas veces la información corporativa es más vital y confiable que la producida por el Estado.
- Que muchas veces el fotógrafo tiene mucho más peso en la nota que el cronista, no sólo por la importancia de las imágenes sino también por sus posibilidades para obtener datos y contactar a fuentes.
- Que la ética acerca de los regalos, invitaciones a comer, a fiestas, etcétera, está invertida: por diversas razones, hay que tratar de aceptar todo.
- Que nunca se sabe de antemano si un evento va a servir como nota, por más atractivo que resulte en los anuncios o las previsiones.
- Que conviene llevar la cámara a todos lados aunque uno no sea fotógrafo. Que quien porta una cámara, aunque sea la portátil más sencilla y barata, tiene licencia para matar.
- Que en los desfiles siempre parece que las modelos le sonríen a uno, pero no.
ACTUALIZACIÓN 25/2: Fotos de Pinamar a partir de acá.