El amigo Gabriel Giubellino, mentor del excelente blog de periodismo barrial Parque Patricios, volvió al diario Clarín, pero esta vez en calidad de entrevistado. Fue justamente en su condición de creador del blog (seguramente el mejor en su nicho en la Argentina), y su testimonio formó parte de una nota sobre la “militancia 2.0″, es decir, sobre las formas que el activismo adopta en la Web.
Gabriel ya había desplegado su agudeza en una interesante entrevista que le hice para este sitio, allá por 2006. Parece que no la ha perdido. Mientras algunos entrevistados se muestran absolutamente integrados al mundo de la interacción virtual, sin una mirada compleja, otros, Giubellino entre ellos, esbozan una visión un poco más interesante.
Internet es una herramienta muy potente para difundir, debatir, compartir ideas, e incluso llamar la atención de los grandes medios, que consideran por ahora que un anuncio de un político en Twitter es una noticia en sí misma. Pero tiene sus límites. En la construcción política de una red social se pone en juego otra dinámica de negociación, otros registros de diálogo, el cómo se dice por afuera de las compus. Hacer click es una decisión de costo simbólico; poner el cuerpo tiene otro precio.
Esa cita me hizo acordar a otra cosa que había dicho Gabriel en la entrevista que les mencionaba arriba:
Si querés tener presencia en la calle, bueno, tenés que tener calle. Internet es una red de crecimiento exponencial, pero la Tierra es más grande.
Otra cita imperdible de la nota de Clarín, en este caso pronunciada por el filósofo José Pablo Feinmann, y que reedita su ya archifamosa sentencia “Cualquier pelotudo tiene un bloC”:
No podés ser un héroe tocando tres teclas, si no, cualquier gil cree que se comunica con las masas.
Amén.
Vía Listao llego a la versión 4.0 de Did you know?, dedicada a la convergencia digital de medios.
Did you know? es una serie de videos informativos, entretenidos y... perturbadores sobre la vida en la tecnosfera. El primero, así como sus dos continuaciones, era una actualización de Shift happens, un trabajo de Karl Fisch que revelaba estadísticas impresionantes sobre población, empleo e inversión en nuevas tecnologías y se centraba luego en el crecimiento de la producción y el consumo de información y la capacidad de cómputo. (Una frase famosa de ese informe: "Actualmente estamos preparando a los estudiantes para trabajos que aún no existen, usando tecnologías que aún no fueron inventadas para resolver problemas que todavía no sabemos que son problemas.")
Después de ver el video es imposible negar que las cosas ya no son (para nosotros, periodistas, y para el resto de la gente) como eran hasta hace unos pocos años. La orientación del informe es transparente: llama a aceptar e incorporar las nuevas realidades, a aprender a moverse en un mundo en el que Facebook, MySpace y YouTube convocan a 25 veces más gente que los sitios Web combinados de las principales cadenas de televisión (pero ¿y las audiencias de las propias transmisiones de esas cadenas?). Sin embargo, poco o nada dice de la manera de afrontar los obstáculos que esas nuevas realidades imponen a los productores de contenidos masivos (es decir, a nosotros). También omite mencionar que los medios masivos, orientados a grandes públicos, son todavía la columna vertebral informativa de la sociedad.
En efecto, los medios tradicionales siguen siendo los que fijan la agenda y crean opinión. Hay una estructura montada, una que requiere mucha gente y mucho dinero, que las redes sociales y los medios en línea no han podido reemplazar hasta ahora (por ejemplo: de los dos ejemplos que menciona el video en referencia a Twitter, el impacto de la muerte de Michael Jackson en la Red fue subsidiario de la cobertura a través de la televisión fundamentalmente, y los reportes sobre las elecciones en Irán, borradas del mapa rápidamente por aquella otra noticia, fueron una valiosa adición a lo que los medios masivos ya estaban haciendo para hablar del tema, y que era reflejado en las redes sociales a medida que se producía y liberaba por los canales habituales). El bombardeo de datos es abrumador y se puede decir que, ciertamente, las cosas están cambiando para todos. Pero aliento una lectura no ingenua del video: ante la constatación de esa verdad, lo que hay que ver es no sólo cómo mantenemos o creamos un modelo viable de negocio para seguir informando a la sociedad, sino cómo resguardamos presupuestos básicos del periodismo (multiplicidad de fuentes, investigación exhaustiva, selección de lo relevante) en un mundo en que la variedad, la velocidad y la levedad son el signo de los tiempos.
Comentarios recientes
apuntes sobrelpúchicos
apuntes sobrelpúchicos
apuntes sobrelpúchicos
apuntes sobrelpúchicos
apuntes sobrelpúchicos
apuntes sobrelpúchicos
apuntes sobrelpúchicos