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Sarlo y la influencia de los medios

01.06.11

Permalink 19:13:00, por Sebastián Lalaurette Email , 529 palabras   Spanish (ES) utf8
Categorías: ética, política, TV, pensamiento

Sarlo y la influencia de los medios

Para muchos teóricos, Celebrityland es un lugar de juego y de esparcimiento al que sus públicos recurren pero en el que no creen. En un sentido esto es así: el público tiene una vida y pueda (sic) comprobar que en ella no rigen las reglas que acepta para la televisión que mira unas cuantas horas por día simplemente para distraerse. Pero en otro sentido, Celebrityland tiene influencia. En primer lugar, porque ese tipo de esparcimiento lúdico habla de sus consumidores y de las destrezas que poseen o están dispuestos a comprometer tanto en el ocio como en otro tipo de actividades.

En segundo lugar, porque el ocio configura de modo bien profundo las costumbres y capacidades, las preferencias, los umbrales de tolerancia a la dificultad, la disposición a encarar cuestiones menos simples. Celebrityland mantiene abierta una gigantesca escuela de aprendizajes y lo que se aprende allí luego no se emplea sólo en ese ámbito hechizado, no concierne sólo a sus estrellas aristocráticas o plebeyas ni a sus súbditos y seguidores. Como un campo magnético, expande su zona de influencia a casi todo lo que sucede en otras esferas. La política, por supuesto, también la política.

En tercer lugar porque, y aquí voy al centro de la cuestión que me interesa ahora, es un modelo que pesa sobre la política hasta un punto que muchos políticos son casi únicamente celebrities (para riqueza y provecho de sus asesores de imagen).

—Beatriz Sarlo: La audacia y el cálculo.
Kirchner 2003—2010

Ha habido quienes, en el debate producido en la emisión del 24 de mayo del programa televisivo oficialista 6 7 8 (sobre el que ya he escrito algo, como todo el mundo), creyeron ver en algunas de las cosas que dijo Beatriz Sarlo la afirmación de que los medios “no influyen en la opinión pública” o, peor, de que “no influyen en la sociedad". Digo “creyeron ver” pero en algunos casos sería más apropiado decir “eligieron ver", ya que he comprobado, a través de la discusión vía Twitter con un puñado de periodistas profesionales (uno de ellos “columnista político” de la cadena CN23), que lo que dijo Sarlo es mal citado adrede, a través de un proceso de “interpretación” (estoy siendo amable) basado en lo que conocen de Sarlo y las intenciones que le atribuyen.

Por cierto, las citas textuales de lo que dijo en el programa están acá y el video relevante es éste. Cualquiera que le preste la mínima atención a lo que Sarlo efectivamente dijo sabe que no dijo que los medios no influyen en la sociedad. Para “interpretar” eso hay que suponer: primero, que la única forma de influencia es la incidencia política; segundo, que la influencia sólo puede ser permanente y cotidiana; y tercero, que “a veces inciden y a veces no” significa “no inciden nunca".

Por si hacía falta, sin embargo, aporto esta cita del último libro de Sarlo, el que acababa de publicar cuando fue invitada a 6 7 8, el programa al que le dedica un capítulo entero. Lo hago, no porque sea intelectualmente novedoso ni particularmente interesante, sino como una prueba adicional de que pensar que Sarlo cree que los medios no influyen en la sociedad es una pavada absoluta.

Me retiro.

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