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Patagones tiene dos muelles, uno nuevo y uno viejo. El nuevo es donde uno toma la lancha para cruzar los ¿doscientos?, ¿ciento cincuenta?, ¿cuatrocientos? metros de río y llegar a Viedma. El viejo es ideal para sentarse a escribir sintiendo el viento del rìo y viendo el agua entre las maderas sobre las que está uno.
Patagones tiene también una característica que la hace hermosa pero inconveniente. Está edificada sobre las ondulaciones naturales del terreno, así que para llegar, por ejemplo, al hotel donde estoy ahora, uno tiene que concretar una subida que podría haber sido uno de los siete trabajos de Hércules. La bajada es mucho más fácil pero hay que tener cuidado para que no se convierta en el tramo final de la vida.
Patagones tiene dos hoteles y algunos albergues. El hotel que todos califican como "tradicional", el Percaz (todos pronuncian esta palabra como si fuera grave), tiene un comedor decente y habitaciones con televisor, lo que en mi actual situación (alguien que vacaciona solo e intenta ponerse a escribir) es un inconveniente. También tiene un restaurante que casi nadie usa, ya que todo el mundo prefiere comer en los locales de los alrededores. Hay al menos una habitación, la mía, que tiene una extraña particularidad: debido a la disposición de las luces, la ducha siempre está a oscuras, es decir que uno termina considerando seriamente la posibilidad de bañarse con linterna. El otro hotel, el Pinto, donde me quedé los primeros días, se parece más a esos hoteles de las películas con arcadas, paredes blancas y un enorme patio central con pileta. En las habitaciones casi nunca hace calor porque la distribución en galería garantiza que siempre corre una brisa agradable. Tiene comedor, pero no restaurante, y la mitad de las habitaciones aún no están habilitadas, por lo que uno se encuentra habitando en realidad una especie de obra en construcción. La pileta no tiene agua y está rodeada por una vegetación totalmente fuera de control. Pero la habitación simple donde estuve es más grande que la doble que ocupo ahora en el Percaz. Por otra parte, no hay televisión, lo cual es de agradecer. El punto en contra es que no se pueden recibir visitas. O tal vez sea otro punto a favor. Todavía no lo decidí.
Patagones tiene restaurantes, parrillas y rotiserías y una sola confitería donde hay una sola mesa de pool, siempre ocupada, y una sola mesa de billar, siempre libre. No sé jugar billar.
Patagones tiene muchas chicas lindas, pero ningún culo. Es decir, en la semana que llevo acá he apreciado muchos rostros y muchos cuerpos considerados en general, pero parece haber una extraña condición genética que hace que las mujeres no desarrollen posaderas considerables. El único lugar donde he visto algunas (no muchas) es en la costa, pero siempre del lado de Viedma, y tiendo a pensar que esos culos pertenecen a turistas.
Patagones tiene una oficina de turismo que está cerrada los domingos. Los días de semana también da la impresión de estar cerrada, porque las chicas que la atienden sólo aparecen cuando uno abre la puerta y entra; el resto del tiempo lo pasan en el fondo, fuera de la vista del público.
Patagones tiene también diversas atracciones turísticas, entre las que hay un paseo que consiste en una larguísima escalera de cemento flanqueada por paredes rosadas y un cerro que hace que uno se sienta Frodo Bolsón por las dificultades que presenta para llegar a la cima, donde lo único que hay es una especie de miniobelisco bordó y un sol que calcina.
No sé si lo habrán notado, pero me enamoré de este lugar.
COMENTARIOS
Comment from: Edus [Visitor]
20.02.07 @ 16:37Así es Seba, resulta por demás evidente que en efecto, te has enamorado de Patagones, lo cual queda reflejado en la excelente crónica. Aunque, se impone una pregunta: ¿no sería interesante investigar el por qué de la ausencia de culos femeninos? Pensalo, jeje Felicitaciones por tu crónica!!
Comment from: Alejandro [Visitor]
22.02.07 @ 14:55Fui muchas veces a Viedma, pero nunca pasé demasiado tiempo en Patagones. No recordaba la escasez de culos, ni que fuera un lugar tan chico, siendo cabecera de distrito. Si me acuerdo que en Viedma hace algo así como una década había unas tres o cuatro librerías en toda la ciudad. Conseguir El Señor de los Anillos II fue una gesta épica.
At 5:52 AM, Graciela Via said...
espectacular la descirpcion, yo soy otra enamorada de patagones! lo de los culos no importa, perolo que no te podes perder es la descripcion de Patagones que hizo roberto arlt cuando era corresponsal!
El pueblo de Patagones
Imposibilitado de utilizar diez definiciones para calificar al pueblo de Patagones escalonaré unas cuantas. El público puede quedarse con la que más le agrade. Ahí van:Patagones es un pueblo donde uno se puede morir de muerte romántica. Patagones es una niña bien. Aspira. Patagones podría ser una ciudad costera de Brasil. Es más quieto y denso que una de aquellas ciudades del trópico donde José Mojica y la Rubia Platinada se desvanecen escuchando una rumba ejecutada por la orquesta de Don Aspiazu. Patagones es bonito como un beso de novia. (En días de lluvia). En Patagones se puede escribir una novela de amor tan amoroso, que después de leerla, los amantes no escojan sino entre el suicidio o la felicidad. Patagones es noble, rústico y severo y, al mismo tiempo, dulce como un ?menino?.
Para escribir sobre Patagones hay que ponerse una mano sobre el corazón y entornar dulcemente los ojos. Y no tener miedo del ridículo al afirmar que es diez veces más bonito que Bahía Blanca, que Rosario y que Tandil, a pesar de ser diez veces más pequeño que la parroquia de Caballito.
Todas estas y otras innumerables virtudes se le pueden descubrir a Patagones en un día nublado.
Roberto Arlt
(extraído del libro En el país del viento, Editorial Sigmur, 1996.)At 2:12 AM, marcos said...
Discúlpame pero yo trabajo en patagones en el bar el suelo(España y Garibaldi) que no deja de ser una confitería y todos los sábados me canso de ver culos hermosos.
No te los pierdas.
Tenemos tres mesas de pool y una pantalla gigante para ver videos y los mejores tragos, no se si son los mejores pero que están bien preparados te lo aseguro.
Nos vemosAt 10:54 AM, Giselle said...
Soy residente de C. de Patagones y quería recordar que el verano pasado, una habitante de esta localidad ganó el concurso "Reef" al mejor culo en el país vecino de Chile.
Los invito a apreciar las bondades maragatas.
Atte
GiselleAt 11:33 AM, Sebastián said...
Me comentaron eso, Giselle. Sin embargo también me dijeron que esa chica hace tiempo que no vive en Patagones, lo cual abona la teoría de que hay algo en el aire que hace que, bueno, vos me entendés, y son justamente las que escapan de allí las que pueden desarrollar esas partes de su anatomía.