Quiero que lean otra vez la frase que titula este post.
La saqué de acá.
Lo primero que uno nota en esa frase es una contradicción lógica importante dado que:
1. "Flogger" es una contracción de "fotologger".
2. "Fotologger" es quien tiene un fotoblog o, por antonomasia, un "fotolog" (es decir, un fotoblog alojado en fotolog.com).
3. El autor de la frase tiene un fotoblog alojado en fotolog.com, por lo tanto no cabe duda de que es un flogger.
4. Si lo que dice fuera verdad, él mismo no tendría cómo actualizar el fotoblog.
En fin.
ACTUALIZACIÓN 14/10: Sí, este post me hizo quedar como un idiota. A partir de los primeros comentarios empecé a interiorizarme un poquito del tema. De hecho, escribí una columna y un cuento que tienen que ver con eso, y mi principal reflexión sobre todo este asunto es que lo lamentable no son los floggers ni los cumbieros ni los emos, sino el hecho de que los padres de la actual generación no han sabido darles una mejor forma de contacto con el otro que la discriminación por estilo de vida.
ACTUALIZACIÓN 22/10: Para los que llegan a este post buscando fotologs de floggers o fotos de floggers o direcciones de email de floggers, sugiero algunos sitios con los que me fui topando a medida que investigaba un poquito más el tema: Íntimo Flogger (cada día entrevistan a un flogger diferente), el flog de Cumbio (una especie de líder de los floggers), notas sobre el enfrentamiento entre tribus urbanas hace un mes frente al shopping Abasto, lugar de reunión floggeril).