Contenido

Sidebar 2

This is the "Sidebar 2" container. You can place any widget you like in here. In the evo toolbar at the top of this page, select "Customize", then "Blog Widgets".
powered by free blog software
Mayo 2012
Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
 << <   > >>
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      
Soy Sebastián Lalaurette, escritor y periodista (acá tenés mi curriculum). Tengo dos libros publicados (uno, dos), escribo poemas y cuentos y siempre estoy luchando con una o más novelas inconclusas. Vivo en La Plata, donde dicto el taller literario Sangría Francesa.

Buscar

« Sobre el impuestazoBelén, la poesía y los lectores »Post al azar

Un año de Sismo Trapisonda

17.08.09

Permalink 01:13:33, por Sebastián Lalaurette Email , 912 palabras   Spanish (ES) utf8
Categorías: novedades, revistas, orbitando, La Plata

Un año de Sismo Trapisonda

¿Un año ya?

Sí, un año.

Qué bárbaro.

Hace un año exactamente, el 17 de agosto de 2008, las calles de La Plata amanecían sembradas de CDs de aspecto misterioso. Decían simplemente "LLEVAME" y tenían pegado un juguetito de aspecto inocente que no revelaba las maravillas que podían encontrarse dentro.

Era la primera edición de Sismo Trapisonda, una revista literaria hecha al revés, que no podía comprarse ni reservarse, que no tenía versión Web, que sólo podía conseguirse por casualidad, que quería sacudir la vida cotidiana de los transeúntes desprevenidos y llevarles arte a quienes habitualmente no consumen arte.

El responsable (es una forma de decir): un servidor.

Sismo Trapisonda está vivita y coleando, y no me ha traído más que satisfacciones. Ya sacamos tres números y el cuarto está en preparación. A lo largo de los meses se han ido sumando colaboradores talentosos, he descubierto la generosidad y buena onda de mucha gente y he tenido un improbable feedback de parte de algunas de las personas que se toparon con la revista. No sólo se sumaron autores e ilustradores, sino también topos amaestrados que distribuyen la revista en otras ciudades. Además de cubrir La Plata, con el último número hemos llegado también a Buenos Aires, San Rafael, General Roca y Minatitlán, en México.

Las "Preguntas Potencialmente Frecuentes" de Sismo Trapisonda decían por entonces:

¿Qué es Sismo Trapisonda?

La revista menos vista.

Esa respuesta no es muy informativa. ¿Se puede saber, con algo más de detalle, qué es exactamente Sismo Trapisonda?

Una revista que a la vez es una intervención urbana. Una apuesta, un experimento, un medio y un mensaje. Un plop literario, azaroso, repentino, imprevisible, en medio del paisaje urbano platense. Una ráfaga de poesía cada tanto y por ahí. (Y también están los muñequitos, claro.)

¿Qué significa "cada tanto y por ahí"?

"Cada tanto" significa que no se sabe cuándo aparecerá el siguiente número de la revista. "Por ahí" significa que no se sabe dónde aparecerá el siguiente número de la revista. Una mañana cualquiera, los vecinos de La Plata se encontrarán con un ejemplar en una parada de colectivo, un banco de plaza, el cordón de una vereda, una mesa de bar, un buzón de correo, una garita, una fuente, un zaguán. Es posible que en el momento de tomar ese ejemplar cambien sus vidas; es posible que no.

¿Va a haber una versión Web de Sismo Trapisonda?

No. Es posible que alguna vez se cuelgue en la Red un recopilatorio de material publicado en la revista, pero los números mismos, tal como irán apareciendo en CD, no estarán disponibles en otro lado. Sismo Trapisonda no es sólo una revista: es un hecho artístico, una cosa imprevisible, inasible, caprichosa, a la que sólo se puede llegar por el influjo de la buena fortuna.

Ésa era la filosofía que sustentaba el proyecto. Yo quería hacer una revista al margen de Internet, algo que el afortunado transeúnte pudiera atesorar a sabiendas de que era un objeto de presencia limitada; evitar la dilución del impacto artístico en el infinito mar de la Web, plagado de producciones literarias de fácil lectura y aun más fácil abandono. Incluso empecé a delinear un texto en el que justificaba esta posición a partir de Walter Benjamin y su concepto de la pérdida del "aura" en la época de la reproductibilidad técnica de la obra de arte. Ese texto no pasó de unas breves notas mentales, pero la inspiración teórica estaba ahí.

Ahora, sin embargo, a un año del lanzamiento, con tres números ya distribuidos y un cuarto número en proceso, se avecina un cambio. Un cambio que todavía no sabemos exactamente qué forma tendrá, pero que apunta a aprovechar las posibilidades de distribución que brinda Internet sin renunciar al fenómeno de Sismo Trapisonda como intervención urbana. Tal vez deje de ser la revista menos vista, pero sin duda seguirá siendo una de las más raras.

Por lo pronto, no veo mejor forma de festejar el primer añito de Sismo Trapisonda que dar el puntapié inicial de ese cambio: acabo de subir al sitio Web, íntegro, en toda su modestia y su gloria original, el primer número de la revista, dedicado a los agujeros. Incluye textos narrativos de Celia Ríos, Carlos Aprea, Greta, Carolina Mettini y quien les habla (o escribe, bah), poemas de José María Pallaoro (un librito completo), Mettini, Ariadna Pérez Ramírez y Verónica Rodríguez y un texto bastante inclasificable (lo metí en la categoría de "cosos") de Griselda Collazos, quien además aportó dos maravillosas ilustraciones.

Había dicho que durante este año se sumó más gente al proyecto y le permitió crecer. La lista de colaboradores de los números dos y tres está en la página de Estaf del sitio Web, pero aprovecho la ocasión para nombrarlos acá, sumando a quienes ya tienen material incluido en el cuarto. Y, claro, a los topos que distribuyen dentro y fuera de la provincia y del país: Aletsé, Carolina Mirallas, Dan Iffig, Horacio Petre, María Julieta Calí.

Aquí van, entonces, en orden más bien azaroso, los escritores e ilustradores que ya son parte de Sismo Trapisonda, además de los nombrados. Autores de textos: Carlos Barbarito, Hugo Conese, Dulce Pallero, Marina Fontán, Mariela Ghenadenik, Aletsé, Liliana Celiz, Horacio Petre, Javier Arevalo Rendall, Malena Sánchez Moccero, Trotamundos, Patricio Zárate, Gromix. Dibujantes: Griselda, Petre, Altamira, Malthusea, Daniel Gluzmann. Fotógrafos: María Virginia Costa, María Luz Grioni, Anabella Reggiani. Músico: Hernán Barrón. Videasta: Carlos Aprea.

A todos, o a cada uno, un millón de gracias.

Compartir vía   Facebook Twitter Google Buzz Menéame email