¿Qué se puede decir de esta cita de Coetzee más que "Sí, es verdad", qué más opción que un asentimiento enfático, qué duda cabe de que así somos los humanos?
Quiero que lean otra vez la frase que titula este post.
La saqué de acá.
Lo primero que uno nota en esa frase es una contradicción lógica importante dado que:
1. "Flogger" es una contracción de "fotologger".
2. "Fotologger" es quien tiene un fotoblog o, por antonomasia, un "fotolog" (es decir, un fotoblog alojado en fotolog.com).
3. El autor de la frase tiene un fotoblog alojado en fotolog.com, por lo tanto no cabe duda de que es un flogger.
4. Si lo que dice fuera verdad, él mismo no tendría cómo actualizar el fotoblog.
En fin.
Apoyemos todos la moción de la Mujer Imperfecta: Por una Ley Nacional de Interés Alimenticio.

El periodista Miguel Graziano me entrevistó para el diario platense Diagonales acerca de Sismo Trapisonda, esa cosa rara que estamos haciendo con un grupo de gente talentosa y en la que vos también estás invitado/a a participar. Y después, como el diario (al igual que nuestra revista) no tiene versión Web, colgó en su blog la nota íntegra, con los recuadros y la columna de Miguel Russo que la acompañaron en su edición en papel. (¡Gracias Miguel!)
Sismo Trapisonda también está generando reacciones vía email y en los blogs, todas positivas hasta ahora. En breve iré colgando algunas de esas reacciones en el sitio de la revista.

"Cuando yo tenía seis años, mamá reemplazó a papá por una caja de herramientas naranja." A Natalia Moret, efectivamente, se le dan bien las manualidades: la prueba está en esa forma de desovillar fotos, de hilvanar apuntes agridulces hasta formar un tapiz en el que entran pinceles en aguarrás, Aspirinetas, bolsos mal terminados, tardes improductivas, enhebradores de cincuenta centavos y estrategias de planificación familiar. El dibujo es desconcertante: "Aprendí que una familia sigue siendo una familia si no tiene un padre o un botiquín de primeros auxilios, pero deja de serlo si no tiene una caja de herramientas."
La amiga Vontrier me pasa un meme y yo, emocionado porque es la primera vez que esto me ocurre, cumplo con la consigna, a pesar de que me resulta taaan difícil encontrar CATORCE (sí, catorce, ¿por qué no siete o veinticinco?, misterio) pequeñas cosas que me hagan feliz. Es difícil (de ahí que haya tardado tanto) porque hay muchas cosas que me hacen feliz y que son grandes. Pequeñas cosas, a ver... Ah, no. Primero las reglas.
1. Escribir 14 "pequeñas cosas" que te hagan feliz.
2. Copiar primero las reglas.
3. Seleccionar 6 bloggers para que sigan con el meme.
4. Avisarles a los bloggers seleccionados.
Bueno, ahora sí. Catorce pequeñas cosas que me hacen feliz:
1. Mis sobrinos (7 y 3). (Ésta es la respuesta políticamente correcta. Todos los bloggers que tienen hijos ponen primero a sus hijos. Sospecho que algunos mienten, jejeje.)
2. Pasar una semana de mis vacaciones tirado panza arriba.
3. Hacer puchero, lasañas o tortilla y causar admiración generalizada.
4. Hacer asado, aunque no cause la admiración de nadie.
5. Mi órgano reproductor. (Bueno, también me hace infeliz a veces.)
6. Comprar un libro inconseguible.
7. Leer un gran libro o ver una gran película.
8. Pasear por Parque Saavedra, sin prisa alguna. (Ésta es la respuesta en la que confieso que mis recuerdos felices del Parque Saavedra son también tristes a partir de la ausencia de las chicas que los hicieron felices en primer lugar, especialmente si en mi recuerdo suena el Adagio for strings.)
9. Hacer mierda a un hijo de puta. (Mediante la palabra, claro.)
10. Que me inviten a algún lado.
11. El mate bien hecho (difícil).
12. Dormir en cucharita (en invierno).
13. Caminar bajo la lluvia (en verano).
14. Que una chica me diga "me hacés reír".
Bueno, cumplí con mi parte, y ahora viene la venganza: pasarles el fardo a otros seis bloggers. Mmmh. A ver, a ver:
1. Greta
2. Juan Pablo
3. la Trotamundos/la Mujer Imperfecta (la que esté más dispuesta)
4. David
5. mara la sacatraca
6. Miguel
(No me odien mucho, please.)
Robin avisa: "Rápido. Pensemos el concepto de una película de ciencia ficción distópica así podemos filmarla acá."
Vía ELVIStazo llegamos a Discos bizarros argentinos y, de ahí, a este hallazgo increíble, apto para inaugurar la categoría "música" en el planeta Sebastián: una vieja canción de Nicole Neumann en la que podemos oír a la adolescente repitiendo "No quiero estudiar/ I wanna go home". (We want her to go home as well.)
Que Quintín dedique parte de un post suyo a responderme está bueno.
Que yo le deje un comentario para responderle y él me pida precisiones quiere decir que le prestó atención a lo que le comenté, lo cual también está bueno.
Que yo deje otro comentario a la una menos diez de la mañana diciendo que el personaje X no me gusta y confunda el personaje no está bueno.
Por eso, y porque el pedido de borrado de ese segundo comentario (vía un tercer comentario) evidentemente no tuvo eco, aclaro acá: no es cierto que no me guste el "personaje" Diego Máteryn. No tengo nada contra Máteryn y, de hecho, no lo conozco. Me gustó mucho su cuento en Uno a uno y también las respuestas al cuestionario planteado en Hablando del asunto; y esas cosas son todo lo que sé de él. Sencillamente, me confundí de escritor: cosas que pasan cuando uno escribe comentarios a la una de la mañana. No debería hacerlo más. Diego, seas quien seas, todo bien.
Lo iba a decir en su momento, al ocuparme de su cuento, pero ya que estamos lo digo ahora: el personaje que no me gusta es éste, es decir éste. Nuevamente, no lo conozco, y obviamente no estoy hablando de la persona sino del personaje virtual que asume al postear en su blog o al rellenar cuestionarios; el relato, en cambio, me pareció bastante bueno, como pronto se verá.
Además de un narrador diestro y más que entretenido, Andrés Diplotti es un analista sesudo de la sociedad posmoderna, como lo demuestran sus Reflexiones en la terminal de Retiro.