| « Dos trapisondas premiadas (y dos Anitas) | Se vieneee... » | Post al azar |
Faltaban casi treinta años para que yo naciera y las probabilidades indican que vos tampoco habías nacido. Quiere decir que tanto vos como yo y la mayoría de la gente hemos vivido siempre en un mundo de una fragilidad irreversible. Desde aquel seis de agosto de 1945, hace hoy sesenta y cinco años, estamos condenados a la inseguridad más radical. No hay manera de saber si el mundo tal como lo conocemos durará mucho tiempo o si, en un minuto cualquiera, todo terminará en una andanada universal de furia radiactiva. El lanzamiento de la primera bomba atómica sobre Hiroshima marcó a la Humanidad con el sello de la incerteza: ya no podemos dar por sentado que seguiremos, como especie, existiendo. Todo (la historia, el arte, la política, Internet, los chistes, el amor, el desayuno) puede terminar rápida y brutalmente por iniciativa de algunos humanos. Es así; es el mundo que tenemos.
No hay vuelta atrás. El dominio del átomo es el conocimiento que nos condena, el gusto de la fruta del jardín del bien y del mal. Podemos desarmar todas las armas nucleares, pero igualmente sabríamos cómo volver a fabricarlas. Ya nunca estaremos seguros.Hiroshima: 140.000 personas muertas. Nagasaki: 80.000 personas muertas. El ataque fue lanzado por el único país que poseía en ese momento armas de destrucción masiva; el único, cabe recordarlo, que las ha utilizado en una guerra en toda la historia humana. La nación que señala y ataca preventivamente a otras porque parecen tenerlas es la misma que conserva el mayor y más destructivo arsenal atómico en el planeta. La que podría borrarnos del mapa a todos.
Es el horror detrás de todo, la mancha eterna que el odio ha dejado en nuestro futuro para siempre. Vivimos al margen de ese horror, pensando en él cada tanto (cada seis de agosto, por ejemplo), y nuestras vidas poco tienen que ver con él, excepto que existe la posibilidad de que estalle en cualquier momento, sin contador, sin override, sin nada que podamos hacer para evitarlo.
Que duermas bien y tengas un buen fin de semana.
Hace poco (01.08.10) Horacio Petre escribió Un comienzo. ¿Qué esperás para leerlo?
Comentarios recientes
en cinco pataletas
en cinco pataletas