
Además de un amigo de la casa, Gabriel Giubellino es redactor del diario argentino Clarín desde hace catorce años (!). Es también el creador de Parque Patricios, un blog desde el que, desde hace diez meses, sigue activamente la vida social, cultural, política y económica de ese barrio porteño. "Digitalizo mi aldea para ser universal", decía en su primer post, donde señalaba la ausencia del barrio en las páginas oficiales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la necesidad de reflejar su vida y su "movida callejera".
Hasta hace poco, la cabecera del blog exhibía la leyenda "grassroot journalism", frase que, confieso, fue el disparador no sólo de la idea de incluirlo en la serie de entrevistas que inicio ahora, sino de la idea general de la serie misma: empezar a entrevistar a periodistas profesionales cuyo trabajo se desenvuelve en algún nicho específico, fuera del periodismo mainstream de los diarios, revistas, radios y canales de televisión de alcance masivo. En el curso de nuestra conversación Gabriel cambió de idea, como se verá, y Parque Patricios ya no muestra esa leyenda. Pero su trabajo sigue siendo interesante. :)
El curriculum vitæ de Giubellino es bastante impresionante. Es licenciado en periodismo y en comunicación social (Universidad Nacional de Lomas de Zamora, UNLZ) y magíster en periodismo digital (Universidad Autónoma de Madrid/diario El País). Cursó un posgrado en opinión pública y medios de comunicación (FLACSO) y talleres sobre estrategias para la Web (World Press Institute) y calidad periodística en Internet (Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano). Dictó, en la UNLZ, el seminario Medios en Internet. Colaboró en las revistas Playboy y Latido, trabajó en los diarios Popular y La Voz de Buenos Aires y fue corresponsal del semanario estadounidense Tiempo Latino.
También es un excelente tipo. Pero eso es otro tema.
¿Cuáles son tus criterios de "noticiabilidad"? Es decir, ¿qué es "importante" para publicar en Parque Patricios?
No pienso así, no uso escalas de importancia para publicar. A veces voy, saco una foto, me gusta, la publico y ya. Ése es todo el criterio, en ese caso, y no pasa porque sea importante para la sociedad, ni para mí siquiera. En otros casos, el criterio es: conozco a alguien que hace algo copado, creo que merece difusión y se la doy. Caso Jorge Volpe Stessens y sus museos. En ese caso, me siento más un justiciero que otra cosa. Por supuesto, tengo una postura en cuanto a cuáles son LOS GRANDES TEMAS de Parque Patricios: el subte, el barrio piquetero, la demolición de Caseros, entre otros. Tienen relevancia social.
Y tu sentirte justiciero ¿tiene que ver con que estas cosas no tengan espacio en los medios masivos?
No, es una convicción interna, nada más. Hay cosas que la verdad que no sé si dan para que tengan repercusión nacional. Te diría que sé que le hago un bien a alguna gente y eso me hace bien a mí. Por ejemplo, estoy seguro que es la primera vez que Alfredo Millauro, un tanguero, cantor, tiene un registro suyo en Internet, y está muy bueno, escuchálo porque es una letra que hizo su mujer sobre Parque Patricios. El otro día me lo crucé en la sede de Huracán y estaba decepcionado porque no pudo entrar en la dirección que le di en un papelito. Te pasan esas cosas.
¿Cuáles son tus mecanismos de chequeo de la información? ¿Cuánto te sentís obligado a verificar antes de publicarlo en el blog? ¿Es un proceso menos riguroso que, por ejemplo, el que tenés que seguir en Clarín?
Si voy al club Huracán a los festejos de los 104 años del barrio como fui el otro día, lo encuentro a Horacio Ferrer, lo grabo, le tomo una foto y la publico, no hay nada que chequear. Mis ojos y mis oídos chequean. En general soy fuente de primera mano, aunque ahora se está dando que algunos me envían cosas para publicar, o yo las pido cuando me pierdo algo. (Me hiciste acordar que le escriba a Andrea Merlino para que me cuente cómo fue una peña en el club Piraña). Entonces le doy el crédito al que me lo cuenta. Ahora, si voy a publicar algo sobre el subte, rebusco info por Internet y más allá también. Eso lo hago siempre, trato de dar un valor extra a los posts con links.
Eso me parece interesante. ¿Quiénes son los que te envían cosas? ¿Cuál es su perfil? ¿Son principalmente vecinos, hay fuentes oficiales también?
Uno de los circuitos de circulación de información es así: veo un cartel callejero que anuncia algo, saco fotos, los datos y me contacto con ellos, casi siempre vía mail. El que contesta entra en mi red y yo, en la de ellos. Son vecinos; por ahora no tengo fuentes oficiales, ni las trabajé. Vecinos que integran lo que en otras épocas llamaban "las fuerzas vivas" y ahora "el sector social". Los que se mueven y hacen cosas. Ahora, si esto fuera un laburo ya tendría que haber hecho contacto con los del CGP, o la Corporación del Sur, etc. Por ahora, me dedico a hacer relaciones con los paisanos, nomás. (Mirá: justo el otro día me escribe un funcionario, el primero que me escribe así que entró en mi historia, Antolín Magallanes, director de la Corporación Buenos Aires Sur SE. Me pasa la data de un encuentro que se hará en el Bernasconi en octubre, así que me empiezan a ver como interlocutor, supongo.)
Ajá. ¿El blog no es "un laburo"? ¿Qué sería entonces? ¿Un hobby?
Me refiero a un trabajo rentado, que tiene tiempos de producción dictados por una organización y criterios periodísticos de selección de información más ligados a una institución y a lo que THE MEDIA considera noticiable. Por supuesto que no es un hobby; da mucho trabajo (no rentado).
¿Cuánto tiempo le dedicás a Parque Patricios (el blog)? ¿Le destinás un horario especial, la mañana, la noche, los fines de semana?
Amplio horario. Salgo a hacer las compras con la cámara. Como habrás visto, el mío es un blog de contenidos propios, salvo excepciones. Pero lleva más tiempo procesar la data que hacerme de ella. Registro más de lo que publico. Hay un tiempo técnico un poco molesto. Subir la foto, photoshopear, subir el audio, linkearlo... es aburrido. Necesitaría un@ asistente. Así que eso lo hago cuando el pibe (de cinco años) deja de ver la Pantera Rosa en Youtube, o cuando la nena (de año y medio) no quiere dejar de teclear. No, no la engaño con un teclado roto.
Entonces ¿podemos decir que ocupa un lugar importante en tu vida? ¿Más que el trabajo, por ejemplo? Y la típica pregunta de "interés humano": ¿En qué te cambió la vida este blog?
Claro que es importante. ¿Más que el trabajo? Son cosas de distinto orden, ni más que el trabajo, ni más que la familia, ni más que las plantas que no se me sequen, por dios, ni más que el guiso que no se me pegue. El blog me comió la cabeza al principio; eso de ir a dormir y estar pensando en el blog, sabrás de lo que hablo. Ya pasé por eso, por suerte. Ahora estoy en otra etapa. Cuando llegué al barrio, tres años atrás, noté que tenía su personalidad, historia, movimiento social, etc. Como no había nada parecido en Internet, aunque sí sitios estáticos, encontré un nicho para experimentar aplicaciones de Internet, cosillas técnicas que todo blogger experimenta. Así empezó. En la etapa siguiente, que vendría a ser ahora, conocí gente, se me armó un elenco estable, las fuentes empezaron a pedir publicación, la red se conecta... Soy sociable y disfruto de esto. Entonces, conozco más cosas ahora sobre el funcionamiento de Internet y también conozco más gente, gente que me interesa conocer. Bingo. Si lo vi a Horacio Ferrer en la sede de Huracán, a Sergio Cava tocando la guitarra en el Foro de la Memoria, se lo debo al blog.
¿Cómo se te ocurrió empezar con el blog Parque Patricios? ¿Hace mucho que vivís en ese barrio?
Van para tres años; mi hijo hizo las tres salas en el jardín del Bernasconi. Es un barrio elegido en el que no conocí a nadie. Al tiempo de estar fui descubriendo que tiene una historia muy rica y una fisonomía, un perfil, un carácter especial. El sonido de los cascos de los caballos de los botelleros, las bandadas de loros, algún que otro picaflor, esa onda. También hay varias instituciones con mucha raíz en el barrio y, como todo cambia, en este tiempo también van llegando otras. Mucho personaje también. Me pareció que era ideal para hacer crónicas en chancletas, y conocer gente.
¿Tenés un feedback importante con tus lectores? ¿Los tenés más o menos identificados? ¿Parque Patricios, el blog, es conocido en Parque Patricios, el barrio?
¿Importante? Hummmmmmmmmm... no, no sé, es lo que es, es lo que hay. ¿Identificados? No, hay algunos poquitos que escribieron comentarios pero no los conozco. También se dio un caso de una chica que era del barrio y vive en Tierra del Fuego, conoció el blog, y hasta le publiqué fotos a pedido. Es gracioso. Por lo que te decía antes, es un barrio en el que el que quiere decir algo, lo dice con carteles. Y yo todavía no salí a pegar carteles por el barrio. Distribuyo una especie de tarjetita con la dirección, pero me falta militancia. Ya va, ya va. Paso a paso, dijo Mostaza.
Creo detectar en este comentario (y de otros que hacés) que el blog no te parece "suficiente", que para llegar a una porción más importante de tu audiencia te sentís en la necesidad de recurrir a una solución de baja tecnología. Que el formato blog es, de alguna manera, autolimitante. ¿Es así o entendí cualquier cosa?
Es más que suficiente para mí en cuanto a que el solo hecho de hacerlo me da satisfacciones; es un placer en sí mismo. Y no estoy obsesionado con llegar a más gente. Soy paciente, confío en lo que hago y sé que ese (re)conocimiento llegará, más tarde que temprano. Una anécdota: hace un par de sábados terminó un curso muy bueno en el Foro de la Memoria. La gente del Foro me pidió que haga afiches y volantes para que se conozca el blog. Todavía no los hice.
Tampoco veo al formato como autolimitante. Circula donde tiene que circular, que es en Internet, y listo. En ese sentido, logré que los buscadores me tengan arriba y eso es genial. El que busca algo de este barrio, me encontrará. Lo que digo es que Internet es un ámbito, del cual la blogosfera es parte, y la calle es otra. Si querés presencia en la calle, bueno, tenés que tener calle. ABC de la vida. Es como ese prejuicio Internet-fílico que lleva a pensar que TODO está en Internet. Internet es una red de crecimiento exponencial, pero la Tierra es más grande. Y ni falta hace que te aclare que no soy ni tecno ni Internet-fóbico.
Otra cosa que te va a gustar saber es que tengo más mails que comentarios en el blog porque creo que es un formato un tanto desconocido todavía en algunos sectores.
¿Cómo creés que te ven ellos a vos, qué sos para los habitantes del barrio?
No tengo ni idea. Para Jorge Volpe debo ser Mr. Justice :-) Pero cuento con los dedos de una mano a los que me relacionan con el blog.
Ahora, si voy a publicar algo sobre el subte, rebusco info por Internet y más allá también. Eso lo hago siempre, trato de dar un valor extra a los posts con links.
Ahora que lo mencionás, ¿creés que el formato blog es el ideal para el grassroot journalism, o es simplemente el que tenías a mano?
Es un formato muy bueno porque te permite incorporar dimensiones que el papel no tiene, como sonidos o videos, tiene esa pátina de eternidad, y conexión con el resto del mundo. Ahora, ¿cuál es la tasa de penetración de Internet en los hogares del barrio? No lo sé, pero hace un tiempo leí que en la ciudad de Buenos Aires es del 17%. Si esto es así, acá debe ser menor. Entonces, si fuera de alguna ONG local que quisiera comunicar algo a la mayor población posible, haría lo que hacen lo que hace la gente de Casa Vela (organizan 2 km por sida): pegan carteles, reparten volantes, se paran en las esquinas clave del barrio con mesas, chicas vendiendo remeras... Lo que te decía antes: militancia. Y no es algo que se haga de a uno, como un blog.
Ya que estamos: ¿cómo definís tu nicho, eso que identificás como grassroot journalism?
Me refería a un nicho temático, nada más. Un barrio, un tema. Sería un blog vertical, los que me gustan. En lo personal, no me interesan los que hablan un día de Bush, al día siguiente de Boca y después del Riachuelo. Está todo bien, el que quiere hacerlo que lo haga y es una de las maravillas del blog como herramienta de publicación. Sólo que no me llaman a visitarlos, de la misma manera que al resto del mundo no le interesa ni medio lo que hago yo, a juzgar por la cantidad de visitas :-).
Lo de grassroot journalism es una boludez, pero no tiene nada que ver con el concepto nicho. Cuando arranqué lo hice con una fantasía de bilingüismo que no sostuve ni medio día. Así que ahora que me preguntás y que reflexiono sobre eso, lo voy a sacar.
Sebastián N. Lalaurette
Septiembre de 2006