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Año: 1994
Director: Milcho Manchevski Protagonistas: Rade Serbedzija, Katlin Cartlidge, Labina Mitevska, Grégoire Colin En una línea: Posiblemente la mejor. |
Cuesta empezar a hablar de esta película. Es una experiencia inolvidable, a tal punto que, diría, excede un análisis de las actuaciones o del manejo de la acción. Por supuesto, éste es brillante, y dudo mucho que el espectador sienta la necesidad de ir al baño o a buscar un vaso de agua una vez que el cassette está girando dentro de su caja mágica. No porque la película sea rápida, no; es que hasta los momentos de morosidad generan una especie de suspensión poética de la que es difícil sustraerse, sobre todo los tramos que transcurren en una bella y terrible Macedonia.
Obvio que las actuaciones son impecables, con algunos puntos sobresalientes (véase la labor de Labina Mitevska, casi siempre callada, evolucionando desde la apariencia de un chico hasta una extraña belleza, o el final del segundo tramo), y pienso que tal vez uno de los mayores méritos de este filme sea lograr ese balance entre el fatalismo y la apreciación de la libertad personal. El tiempo es circular, sí, pero es que así lo hacemos nosotros.
Ah, la fotografía es excelente, pero el sonido... suba el volumen de su televisor, señora. Si el vecino se queja, mátelo.
Existen muchos puntos de discusión sobre qué factores hacen
de una película una obra maestra del cine. Pienso que, intuitivamente,
se pueden encontrar varios de ellos en ésta.
Sebastián Lalaurette