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Año: 2002
Director: Peter Jackson Protagonistas: Elijah Wood, Ian McKellen, Viggo Mortensen En una línea: Una adaptación muy fiel. |
¿Cómo llevar El Señor de los Anillos al cine? Es la pregunta que todo el mundo se hizo cuando se supo que Peter Jackson se proponía hacer justamente eso. Un año después de la primera parte, y a la vista de dos tercios del producto final, la respuesta es evidente: como lo hizo Peter Jackson.
Salvo un par de modificaciones para equilibrar los ingredientes de la historia a lo largo de las tres películas (Tolkien no necesitó hacerlo, claro está: los tres volúmenes de LOTR se leen como una sola gran historia), la trama de Jackson es increíblemente respetuosa del original literario. Y la osadía visual redunda en algunas traducciones dignas de lo que en el texto se nombra, pero parece imposible de visualizar.
Las dos Torres (cabe decir acá que se trata de Isengard y Barad-dûr, los dos Ejes del Mal en la Tercera Edad, si se me permite la expresión) no se queda en chiquitas: hay que reflejar una historia de escala planetaria, exorbitante, y está a la altura del desafío. Lo visual apabulla, lo sonoro acompaña perfectamente, la trama es la trama tolkieniana.
En fin, disfrutá las tres horas, o cosa así, que dura este filme. Y si hay algún inoportuno destrozando pochoclo en momentos clave, cualquier cosa te estará permitida.
Sebastián Lalaurette