Pandillas de Nueva York
(Gangs of New York)

Año: 2002

Director: Martin Scorsese

Protagonistas: Leonardo DiCaprio, Daniel Day-Lewis, Cameron Díaz

En una línea: Una puesta en escena deslumbrante para una historia profunda.

Y Scorsese se despachó con este film, protagonista de la mayor injusticia de la noche de los Oscar: ningún premio, ni siquiera para Daniel Day-Lewis, que impone su talla actoral a la historia y que debió estar nominado como actor protagónico y no de reparto; ni siquiera para el guión, alejado de los desenlaces previsibles y muy eficaz en su descripción del conflicto épico en que dos hombres se van atrapando a sí mismos, sin advertir que su mundo se va volviendo obsoleto mientras Norteamérica cambia a su alrededor; ni siquiera para la fotografía o el sonido, que están entre lo mejor del cine hollywoodense de los últimos años. Por supuesto, no hubo premio para el director, aborrecido por la Academia, por razones que se sospechan.

Mi recomendación para los espectadores sensibles: sí, es muy violenta. Pero vale la pena verla. O mejor: no vale la pena perdérsela sólo porque cada tantos minutos se verán obligados a taparse los ojos ante el espectáculo de la sangre. Esos momentos no están allí gratuitamente: son esenciales para la historia, una historia que no se desvanece minutos después de salir del cine.

Gracias, Martin, por esta joya. Y perdoná la ingratitud de Hollywood: ellos no saben lo que hacen.

Sebastián Lalaurette